Hace cuatro años, semana
arriba o semana abajo, nos encontrábamos aquí mismo celebrando un
acto parecido a éste. Pasado este tiempo, me toca a mí subir aquí
y presentar a la candidata de IU para las próximas elecciones. No
existe un manual en el que se explique cuál debe ser el contenido de
este tipo de presentaciones. Unos repasan la vida y la personalidad
del presentado, otros glosan y recuerdan sus vivencias y sus
recuerdos. A mí me van a permitir que presente a Tere haciendo
especial hincapié en la faceta en la que más la conozco, en la que
más hora hemos compartido y en la que mejores y peores momentos
hemos pasado: en la política.
Y comenzaré sin muchos
rodeos agradeciendo y reconociéndole el ejercicio de
responsabilidad y la valentía que ha demostrado al dar el paso para
ser la candidata de Izquierda Unida para las próximas elecciones.
No son tiempos fáciles,
sino todo lo contrario. Son tiempos convulsos, llenos de
incertidumbres; pero son también, por eso mismo, tiempos de
esperanza. Y ante estas dificultades muchos simplemente se lamentan,
maldicen las condiciones en las que viven y a los culpables de esta
situación. Otros se encierran en su mundo más o menos seguro y
cómodo; o simplemente se amoldan a sus circunstancias e intentan
sobrevivir sin preocuparse por cómo viven los que les rodean, son
los que se apuntan al “sálvese quien pueda” o que buscan la
tranquilidad y la seguridad. Pero hay otros que no toman ninguno de
esos caminos. Son los que toman la senda más difícil, la del
compromiso, la de soñar y la de trabajar por alcanzar un mundo más
justo, más libre, más auténtico.
Y este es el camino que
ha tomado Tere. El camino del compromiso con unas ideas, con un
proyecto y con unas siglas. No ha tomado el camino de la seguridad,
la seguridad de un puesto de trabajo en la política, para vivir de
la política; sino el camino de hacer política, en el sentido de
servir a su pueblo, encabezando un proyecto que quiere transformarlo.
La conozco desde hace ya
algunos años, concretamente desde que se incorporó a IU, en las
elecciones de 2007. En nuestra línea de apertura a todas personas
con inquietudes y con deseos de transformar la realidad de nuestro
pueblo se presentó en nuestra sede. Una joven, aún lo es,
preocupada e implicada por el futuro de nuestro pueblo. Un compromiso
y una preocupación que nacía de su trabajo en defensa de nuestro
territorio en aquellos tiempos -y aún hoy- amenazados por la
especulación. Recuerdo el miedo y el vértigo de aquella joven
cuando algunos meses después se convirtió en concejala en el
Ayuntamiento. Los nervios en aquellos primeros plenos en los que de
forma directa y sin anestesia descubrió que la política en
Alhaurínb no era el debate de ideas, el intercambio, a veces con
firmeza, de argumentos. No. Pronto descubrió que los argumentos no
se rebatían con otros argumentos sino con descalificaciones, con
insultos y con amenazas. Pronto descubrió que la idea de la política
de una joven nacida y educada en democracia no cabía en nuestro
pueblo. Ahí, estoy convencido, comenzó a forjarse el sueño que hoy
mantiene de recuperar esos valores para nuestro pueblo.
En lo personal, quisiera
decir que además de Técnico en Turismo por la Universidad de Málaga
y de ser la mayor de tres hermanos, Tere es una mujer:
- Responsable y consciente de su compromiso con su tiempo y con su pueblo.
- Una persona que quiere a su pueblo. Frente a aquellos que se envuelven en la bandera y en el nombre de su pueblo y se creen los únicos que lo defienden y lo aprecian, Tere quiere – como todos los que estamos aquí- un pueblo distinto, mejor; un pueblo gobernado de otra manera. Un pueblo en el que la convivencia sea una realidad.
- Es una persona que defino como auténtica, sin dobleces. Una persona que no tiene ningún reparo en hablar con cualquiera, piense lo que piense o esté donde esté, y a debatir sobre cualquier tema con cualquiera.
- Es una persona coherente, poco preocupada por lo material, amante de la naturaleza. Pero no como una diversión de fin de semana. Ama a la naturaleza entendida ésta como esa “madre” que nos da la vida y que nos proporciona todo lo que somos. Este amor por la naturaleza la ha llevado a buscar en ella su vida y su sustento y convertirla en su principal forma de vida como agricultora, junto a José Miguel.
- Como aficionada a la escalada, Tere tiene esa mezcla de valentía y osadía, ese valor necesario para afrontar cualquier pared por vertical que ésta sea. Pero también tiene la prudencia y la sangre fría para saber donde están los límites, donde se encuentra el abismo y cuál es el momento de asegurar los pasos.
- Es una mujer sensible, que necesita sentir arropada, de sentirse acompañada, pero al mismo tiempo es capaz de crear complicidades.
En definitiva, Tere es garantía de
trabajo y entrega, garantía de cercanía, aunque en un principio
pudiera parecer lo contrario. Es garantía de sensibilidad.
Tere, ha sido una suerte poder
compartir todos estos años de trabajo y de esfuerzo, aunque muchas
veces pensáramos si merecía la pena tanto esfuerzo. Y sí que
merece la pena. Merece la pena seguir adelante y hacerlo en esta casa
y con esta familia que es nuestra familia, la familia de IU. Porque
sabemos ambos que es
“una casa cien veces construida”
porque es una casa llena de
“supervivientes, de niños
salvajes, de hermanos de la primavera y del dolor”
porque a pesar de lo digan o pretendan
algunos es la casa de los que:
“fingen morir, pero no mueren”
Ahora te toca a tí ser
el rostro más visible de este proyecto en el que las personas no
somos más importantes que las ideas. Eres la cabeza de un proyecto
con el que te identificas y que has construido durante todos estos
años.
Un proyecto del que tanto tú como
muchos de los que estamos aquí esta noche somos el fruto de un
trabajo de mucho tiempo y de muchos hombres y mujeres. Y en este
momento quiero recordar unas palabras de un hombre tan importante y
tan significativo para nuestra historia como es Marcos Ana. En su
libro Decidme cómo es un árbol concluye
diciendo:
“Confío en las nuevas
generaciones, en cuyos surcos hemos sembrado nuestra historia. Ellas
proseguirán nuestra lucha por un mundo más justo y humano, un mundo
sin hambres y sin guerras, sin desigualdades sociales, donde el sol
salga y caliente para todos”
Tienes, tenemos, un reto.
Y en mi nombre y sobre
todo en el nombre de todos los que estamos en este proyecto de
ilusión por transformar Alhaurín te vuelvo a dar las gracias por tu
compromiso y por tu valentía. Y parafraseando a Mario Benedetti
termino diciéndote:
“puedes contar conmigo”
“puedes contar con nosotros”