“En
la primavera, el ánade salvaje vuelve a su tierra para
las
nupcias. Nada ni nadie le podrá detener. Si le cortan
las
alas, irá a nado, si le cortan las patas, se impulsará
con
el pico como un remo en la corriente.
En el
otoño de mi vida yo debería ser un escéptico y,
en
cierta forma, lo soy. El lobo nunca dormirá en la misma cama con el
cordero.
Pero
de algo estoy seguro:
si
conseguimos que una generación, una sola generación,
crezca
libre en España, ya nadie nos podrá arrancar la libertad.
Nadie
les podrá robar ese tesoro.
Y
ahora ustedes, a volar”
Discurso
del maestro en
La
lengua de las mariposas

