Define el diccionario la expresión
cajón de sastre como aquel
lugar -en sentido metafórico- en el que se guardan o apilan cosas
de lo más variopinto, incluso muchas veces de forma desordenada y confusa.
Con
este mismo espíritu nace este blog, que quiero convertir en un
espacio para compartir, más allá de la vorágine que suponen, hoy en
día, las redes sociales.
He
estado tentado a hacerlo en otras ocasiones, pero nunca había
encontrado el momento. Lo hago ahora porque cada día soy más
consciente de que en la inmensa cantidad de información que
recibimos e intercambiamos es muy difícil hacer un ejercicio
de reflexión serena. En demasiadas ocasiones todo queda atrapado
entre cientos de mensajes que o bien se pierden o bien terminan
acorralados entre nuestros muros. Y así, en lugar de poder filtrar,
ordenar y asimilar la información, simplemente, pasamos de puntillas
sobre ella.
Por
eso creo que un blog es más útil, pues por un lado permite un mayor
espacio y más tiempo para profundizar en determinados temas; y por
otro, pone a disposición esa información a quien tenga verdadero
interés por ella. Además, sin eliminar la posibilidad de interactuar y compartir
opiniones, siempre desde el respeto y la educación.
Gracias
por anticipado y perdón por el atrevimiento.